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Artabán, el cuarto rey mago que se perdió en camino al nacimiento del Mesías.

Los Reyes Magos están por llegar a millones de hogares, donde niños y niñas esperan con una gran ilusión esta mágica noche.

Como todos sabemos Melchor, Gaspar y Baltasar acudieron el día del nacimiento de Jesús guiados por una estrella, pero ¿Sabías que en realidad fueron 4 Reyes Magos y no 3 como la historia lo cuenta?

Artabán, el cuarto rey mago que se perdió en camino al nacimiento del Mesías, a continuación te platicaremos su historia… Artabán, junto a Melchor, Gaspar y Baltasar realizó planes para realizar el viaje en donde conocerían al Mesías y en donde entregarían sus respectivos regalos.

El cuarto rey mago, llevaba una gran cantidad de piedras preciosas como rubís, jade y diamantes para ofrecérselas a Jesús.

Emprendió su camino al igual que los demás Reyes Magos guiado por la estrella de Belén, pero en su camino se encontró con un anciano enfermo, cansado y sin dinero que necesitaba de sus cuidados, por lo que Artabán sin dudarlo le ofreció su ayuda.

Después de brindarle su apoyo, emprendió solo su camino hasta Belén, pero la sorpresa a su llegada, fue que el niño Jesús ya había nacido y sus padres habían huido rumbo a Egipto, escapando de la matanza de infantes que había ordenado Herodes.

Artaban no bajó los brazos y en su caminó encontró al ejército romano a quienes trató de detener en su encomienda, sin embargo, fue detenido y condenado a treinta años de prisión en las cárceles del Imperio Romano.

A su salida, el cuarto rey mago siguió brindando ayuda en los lugares por donde pasaba sin pensar que el cargamento de piedras preciosas se reducía poco a poco.

Así pasaron 33 años hasta que el cansado Artaban llegó al monte Gólgota donde crucificarían a un hombre que decían era el Mesías.

Mientras observaba el tumulto de gente, Artabán alcanzó a ver que una mujer era llevada a la plaza en donde sería vendida como esclava para liquidar la deuda de su padre; por lo que no dudo en entregar el último rubí que quedaba en su bolsa a cambio de la libertad de la mujer.

Desconsolado y triste se colocó junto a una casa, pero en ese momento la tierra tembló y una roca lo golpeó dejándolo moribundo. Artaban agonizando pidió disculpas por no haber cumplido con la misión de adorar al Mesías, pero antes de morir, una voz le dijo: “Todo lo que hiciste por los demás lo has hecho por mí, pero hoy estarás conmigo”.